"no han faltado hombres ilustrados que prostituyendo su honor, reputación y fama, y abusando de su literatura y talentos, los sacrificaron a la falsedad y al error, y postrados ante el ídolo de la tiranía hicieron los mayores esfuerzos para erigirla en divinidad, y por medio de paralogismos, de preocupaciones absurdas y de imposturas groseras, fascinar a los mortales, desnaturalizar la razón humana, sofocar los sentimientos generosos, y apagar el instinto que aun a los animales inspira la naturaleza de oponerse a sus opresores."
Francisco Martínez Marina
miércoles, 2 de abril de 2014
viernes, 5 de julio de 2013
El estudio de China. Vínculos entre las proteínas de origen animal y el cáncer, enfermedades autoinmunes y cardiovasculares
El estudio de China es el nombre de un libro basado en el que a día de hoy
es el estudio sobre nutrición más completo que existe. Un trabajo de dos décadas
en el que han colaborado la Universidad de Cornell, la Universidad de Oxford y
la Academia China de Medicina Preventiva.
Los resultados de este estudio han sido impactantes. Una de las
conclusiones a las que han llegado es el gran riesgo que supone el consumo
de proteínas de origen animal. Parece ser que intervienen en el origen y
desarrollo de los tipos más comunes de cáncer, enfermedades autoinmunes como la diabetes tipo 1 y 2 o la esclerosis múltiple y las
enfermedades cardiovasculares.
El mensaje más repetido en esta obra es la recomendación de la dieta
vegana. Frutas, verduras y cereales integrales.
Un mensaje intolerable para los inmensos intereses que se mueven alrededor
de la alimentación. Por eso seguramente no has oído hablar de este estudio.
La desinformación mata.
“No propongo nada más que una redefinición de lo que creemos que es una
buena alimentación. Tienes que conocer la verdad sobre los alimentos y cómo una
alimentación correcta puede salvarte la vida”.
T. Colin Campbell
viernes, 28 de junio de 2013
Las despreciadas monedas locales
Cada día
nos bombardean con noticias económicas. Cifras, porcentajes,
estadísticas, cotizaciones. La economía en el centro de todo.
Hablamos de dinero a todas horas. Y sin embargo no tenemos ni
puñetera idea de lo que es el dinero.
Entre todos los pesados que siguen incansables los datos económicos no hay prácticamente nadie que preste atención a las monedas locales. Da igual que un señor como Bernard Lietaer no se canse de predicar sus bondades por todo el mundo. Un tío al que llaman co-arquitecto del euro. Aunque bajase dios a decirlo no le harían ni puto caso. Simplemente porque no no está en su zona de visión. Una zona de visión que no va más allá de sus narices.
Entre todos los pesados que siguen incansables los datos económicos no hay prácticamente nadie que preste atención a las monedas locales. Da igual que un señor como Bernard Lietaer no se canse de predicar sus bondades por todo el mundo. Un tío al que llaman co-arquitecto del euro. Aunque bajase dios a decirlo no le harían ni puto caso. Simplemente porque no no está en su zona de visión. Una zona de visión que no va más allá de sus narices.
A estos pelmazos de la economía les invito a cerrar un rato la boca y escuchar a Bernard. A lo mejor aprenden algo.
sábado, 5 de enero de 2013
Conflictos de intereses descarados
Hace tiempo denunciaron la falta de rigor del periódico el mundo. Concretamente se referían a una imagen que este diario publicó en su sección de salud. Resulta que confundieron un linfocito con el VIH. Aquí se puede ver. En el pie de foto dice: “El VIH (rojo) uniéndose a un linfocito (azul). (Foto: CDC)”
Estos “errores” no son de extrañar si echamos un vistazo al anunciante que aparece al lado de la información. Gilead Sciences Inc; la empresa que creó el Tamiflu. Y que comercializa el medicamento antirretroviral Truvada.
Se trata del primer tratamiento preventivo contra el VIH. Esta es la empresa en la que figuraba como uno de los principales accionistas Donald Rumsfeld. Secretario de Defensa estadounidense con Bush. Y uno de los protagonistas de la campaña de terror de la gripe aviar.
Quienes lo deseen pueden ver cuáles son las organizaciones “antiSIDA” financiadas por Gilead en 2011 a través de “becas de formación sin restricciones” entre otras para dar a conocer la enfermedad, detección precoz del VIH o para mejorar la adherencia al tratamiento. Es decir, para generar el mercado del medicamento.
Estos “errores” no son de extrañar si echamos un vistazo al anunciante que aparece al lado de la información. Gilead Sciences Inc; la empresa que creó el Tamiflu. Y que comercializa el medicamento antirretroviral Truvada.
Se trata del primer tratamiento preventivo contra el VIH. Esta es la empresa en la que figuraba como uno de los principales accionistas Donald Rumsfeld. Secretario de Defensa estadounidense con Bush. Y uno de los protagonistas de la campaña de terror de la gripe aviar.
Quienes lo deseen pueden ver cuáles son las organizaciones “antiSIDA” financiadas por Gilead en 2011 a través de “becas de formación sin restricciones” entre otras para dar a conocer la enfermedad, detección precoz del VIH o para mejorar la adherencia al tratamiento. Es decir, para generar el mercado del medicamento.
jueves, 1 de noviembre de 2012
No somos el 99%
Por supuesto que con la afirmación que da título a este artículo no quiero discutir el porcentaje de apoyo social de tal movimiento o tal otro.
A donde voy es a que una y otra vez señalamos a los políticos como los culpables de todos los males. Eludimos nuestra responsabilidad. Los políticos no son más que unos peleles que están ahí para eso.
Somos nosotros los que mantenemos esta máquina funcionando cada día. Con nuestro conformismo, con nuestra docilidad. Con nuestra colaboración activa.
El poder no está aislado de la sociedad. En realidad siempre es una cadena. Necesita de mucha gente para imponerse.
Algunos hablan de la necesidad de increpar a estos políticos por la calle. No tratarlos como si fueran gente respetable. Pues bien, vayamos más lejos. Si aceptamos que el poder es una cadena, veamos por donde pasa y hasta donde llega. Sin miedo a lo que podamos encontrarnos. Olvidémonos un rato de los políticos y mirémonos a nosotros mismos para empezar. Luego miremos a los periodistas, los jueces, la policía, los carceleros, el ejército... y veamos lo que toca a cada uno. Apliquemos lo mismo y digamos: no somos, no sois gente respetable. Somos, sois, una pieza más de la máquina que nos tritura cada día.
Sólo si aceptamos la verdad, por dura que sea, podremos empezar a hablar de un auténtico cambio. Un cambio que por fuerza debe ser desde dentro hacia fuera.
martes, 23 de octubre de 2012
Tecno-optimistas al rescate
El siguiente texto es una contestación a este artículo publicado recientemente en el blog Historia-Economía-Filosofía.
Su autor se empeña en amoldar la realidad a su ideología. Algo que por supuesto negará mil veces. Ya que le han enseñado que las ideologías son el comunismo, el anarquismo... pero nadie le ha dicho que el parlamentarismo, que el BAU, es también una ideología.
Echa mano de todo lo que pilla. Y le intenta dar la apariencia de una visión holística del mundo.
Se puede observar como algunas personas estamos tan hasta las narices de nuestra vida, que la perspectiva de un colapso de la sociedad nos parece atractiva. Un mundo lleno de destrucción es preferible a la catástrofe diaria de nuestras vidas. Pues bien, el citado autor nos viene a fastidiar las ilusiones de ver como esta mierdosa sociedad se va algún día al carajo. Nos recuerda que él, y otros idiotas como él, trabajan sin descanso para mantener esta sucia realidad imperturbable. Con toda su desesperante rutina, su falta de dignidad, de libertad...
Junta el análisis de la probabilidad de un colapso con sus deseos. Y apela al humanismo. A nuestra capacidad para adaptarnos y enfrentar retos. Pero enfrentarlos dentro de unos límites, claro. Esa confianza en el ser humano parece que no alcanza para enfrentar un escenario de colapso.
En los comentarios de su anterior artículo declara que no es un revolucionario. Y frecuentemente habla de pedir a los políticos tal y cual. Por un lado se puede decir que hace la pelota a la humanidad, pero luego reduce el campo de actuación de dichos humanos a presionar a los políticos en esta o la otra dirección.
Como no tenemos bastante con el aumento de temperatura que hemos causado en el planeta. Y con el que queda por producirse. Este super-optimista tecnológico pasa de mencionar el calentamiento global, y se va directo a hablarnos de como vamos a conseguir más energía para seguir manteniendo el tinglao.
De paso nos habla de los peligros de una vuelta al campo. Y caricaturiza las comunidades rurales. Las desacredita diciendo que el deseo de ir al campo a tu rollo es más viejo que el mundo. Nada, la cabezonería de unos pesaos que se empeñan en que no les dirija nadie la vida. Unos ilusos, claro que sí.
Es mejor llevar una vida tranquila dentro del rebaño. Con tu mini-piso en un hormiguero convencional de cualquier ciudad. Esperando a que unos tíos muy listos descubran los secretos de la energía de fusión. De eso va al final la cosa, de los héroes que nos van a salvar a todos. Gente como el autor del artículo. Responsables, trabajadores, super-listos. Los especialistas en crear lo que sea. Sin intrusismos. Les debe espantar la idea de un mundo en el que la creatividad sea cosa de todos. Donde todo el mundo ponga a funcionar la cabeza para resolver los problemas desde abajo. Curioso que critica las estrategias “top-down” para luego pasar a vendernos una como un piano.
La triste realidad es que los movimientos de repoblación rural son minoritarios. Y en cambio hay gente a patadas saliendo a manifestarse para que todo vuelva a ser como antes, y lloriqueando por los recortes. Gente que está deseando conseguir un trabajo para comprarse un piso, un coche, etc. Lo normal vamos.
El autor de Historia-Economía-Filosofía no es el único al que le flipa la tecnología. Pero la tecnología no es un ente con vida propia. Responde a unos requerimientos concretos. Y si vamos a hablar de tecnología, hablemos de una que esté al servicio de otras necesidades. Y no lo que estos mandaos diseñan para servir a los intereses de sus amos. Porque donde ellos ven progreso no hay otra cosa que destrucción.
Quien tenga interés en una auténtica visión holística del mundo. Un análisis riguroso de la historia y el presente, que lea a Félix Rodrigo Mora, y se deje de imitadores salidos de la maquinaria de adoctrinamiento universitaria.
Su autor se empeña en amoldar la realidad a su ideología. Algo que por supuesto negará mil veces. Ya que le han enseñado que las ideologías son el comunismo, el anarquismo... pero nadie le ha dicho que el parlamentarismo, que el BAU, es también una ideología.
Echa mano de todo lo que pilla. Y le intenta dar la apariencia de una visión holística del mundo.
Se puede observar como algunas personas estamos tan hasta las narices de nuestra vida, que la perspectiva de un colapso de la sociedad nos parece atractiva. Un mundo lleno de destrucción es preferible a la catástrofe diaria de nuestras vidas. Pues bien, el citado autor nos viene a fastidiar las ilusiones de ver como esta mierdosa sociedad se va algún día al carajo. Nos recuerda que él, y otros idiotas como él, trabajan sin descanso para mantener esta sucia realidad imperturbable. Con toda su desesperante rutina, su falta de dignidad, de libertad...
Junta el análisis de la probabilidad de un colapso con sus deseos. Y apela al humanismo. A nuestra capacidad para adaptarnos y enfrentar retos. Pero enfrentarlos dentro de unos límites, claro. Esa confianza en el ser humano parece que no alcanza para enfrentar un escenario de colapso.
En los comentarios de su anterior artículo declara que no es un revolucionario. Y frecuentemente habla de pedir a los políticos tal y cual. Por un lado se puede decir que hace la pelota a la humanidad, pero luego reduce el campo de actuación de dichos humanos a presionar a los políticos en esta o la otra dirección.
Como no tenemos bastante con el aumento de temperatura que hemos causado en el planeta. Y con el que queda por producirse. Este super-optimista tecnológico pasa de mencionar el calentamiento global, y se va directo a hablarnos de como vamos a conseguir más energía para seguir manteniendo el tinglao.
De paso nos habla de los peligros de una vuelta al campo. Y caricaturiza las comunidades rurales. Las desacredita diciendo que el deseo de ir al campo a tu rollo es más viejo que el mundo. Nada, la cabezonería de unos pesaos que se empeñan en que no les dirija nadie la vida. Unos ilusos, claro que sí.
Es mejor llevar una vida tranquila dentro del rebaño. Con tu mini-piso en un hormiguero convencional de cualquier ciudad. Esperando a que unos tíos muy listos descubran los secretos de la energía de fusión. De eso va al final la cosa, de los héroes que nos van a salvar a todos. Gente como el autor del artículo. Responsables, trabajadores, super-listos. Los especialistas en crear lo que sea. Sin intrusismos. Les debe espantar la idea de un mundo en el que la creatividad sea cosa de todos. Donde todo el mundo ponga a funcionar la cabeza para resolver los problemas desde abajo. Curioso que critica las estrategias “top-down” para luego pasar a vendernos una como un piano.
La triste realidad es que los movimientos de repoblación rural son minoritarios. Y en cambio hay gente a patadas saliendo a manifestarse para que todo vuelva a ser como antes, y lloriqueando por los recortes. Gente que está deseando conseguir un trabajo para comprarse un piso, un coche, etc. Lo normal vamos.
El autor de Historia-Economía-Filosofía no es el único al que le flipa la tecnología. Pero la tecnología no es un ente con vida propia. Responde a unos requerimientos concretos. Y si vamos a hablar de tecnología, hablemos de una que esté al servicio de otras necesidades. Y no lo que estos mandaos diseñan para servir a los intereses de sus amos. Porque donde ellos ven progreso no hay otra cosa que destrucción.
Quien tenga interés en una auténtica visión holística del mundo. Un análisis riguroso de la historia y el presente, que lea a Félix Rodrigo Mora, y se deje de imitadores salidos de la maquinaria de adoctrinamiento universitaria.
lunes, 8 de octubre de 2012
El derecho a ser amaestrados
Ahora que tanta gente se manifiesta en defensa de la educación estatal, estaría bien recordar aquel famoso tema de Pink Floyd.
Another brick in the wall
We don't need no education
We dont need no thought control
No dark sarcasm in the classroom
Teachers leave them kids alone
Hey! Teachers! Leave them kids alone!
All in all it's just another brick in the wall
All in all you're just another brick in the wall
We don't need no education
We dont need no thought control
No dark sarcasm in the classroom
Teachers leave them kids alone
Hey! Teachers! Leave them kids alone!
All in all it's just another brick in the wall
All in all you're just another brick in the wall
"Wrong, Do it again!"
"If you don't eat your meat
you can't have any pudding
How can you have any pudding
if you don't eat your meat?"
"You! Yes, you behind the bike sheds
stand still laddie!"
Another brick in the wall
We don't need no education
We dont need no thought control
No dark sarcasm in the classroom
Teachers leave them kids alone
Hey! Teachers! Leave them kids alone!
All in all it's just another brick in the wall
All in all you're just another brick in the wall
We don't need no education
We dont need no thought control
No dark sarcasm in the classroom
Teachers leave them kids alone
Hey! Teachers! Leave them kids alone!
All in all it's just another brick in the wall
All in all you're just another brick in the wall
"Wrong, Do it again!"
"If you don't eat your meat
you can't have any pudding
How can you have any pudding
if you don't eat your meat?"
"You! Yes, you behind the bike sheds
stand still laddie!"
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